Un minuto en la tierra es un concurso que surge bajo la propuesta de registrar escenas documentales con las mismas pautas y características formales con las que la hicieron los hermanos Lumière quienes hace más de 100 años capturaban hechos de la vida diaria (la salida de los obreros de la fábrica, la llegada de un tren a la estación, un juego de cartas) con una cámara fija y un plano de un minuto de duración sin cortes. El concurso de documentales en formato audiovisual fue pensado para producciones de estudiantes vinculados a esa área. La premisa fundamental de los cortometrajes es que su duración no debía superar un minuto.



El IPA sigue ocupado. Y a medida que pasan los días sigue más ocupado aún. Pareciera que luego del tercer día, se empezó a decir: “ah che… ¿era en serio esto?”. Y claro, luego de la Asamblea de rectificación de la ocupación, en la cual por cuatro votos se decidió continuarla hasta el 30 de agosto (cuando habrá una nueva asamblea), el común de los alumnos empezó a inquietarse y alguno hasta molestarse.
¿Qué pasaría si la Intendencia de Montevideo eliminara la Dirección de Cultura? Seguramente se convertiría en titular antes que ADEOM resolviera declararse en conflicto. La misma acción más allá del Río Negro no impacta en los medios, no moviliza a la opinión pública, ni siquiera a los directamente involucrados, los artistas, los gestores, los ciudadanos en general, no amerita la preocupación de ningún actor político nacional, quienes, amparándose en la protocolar autonomía departamental hacen la vista gorda ante los zafarranchos de sus colegas.