La caricatura política como columna editorial
| Caricatura de Mujica por Ombú |
Con narices de payasos y camisetas con un logo que defiende el derecho a hacer bromas con los políticos -un payaso con un corcho en la boca-, centenares de personas marcharon a lo largo de la playa de Copacabana, en Río de Janeiro (Brasil) en contra de la disposición legal que les prohíbe hacer bromas sobre los candidatos presidenciales a los comicios que se realizarán en octubre próximo. Por suerte en Uruguay esto no sucede, y de eso se trató la charla organizada por el portal 180 el miércoles 1º de agosto en el Centro Cultural de España.
Un día de lluvia más en la primera semana de setiembre no limitó la concurrencia del Centro Cultural de España, era de esperar una sala colmada y así fue. La presencia de los caricaturistas de mayor vigencia en Uruguay así lo ameritaba, Fermín Hontou (Ombú), Horacio Guerriero (Hogue) y Víctor “Tata” Alcuri fueron los ponentes y Joel Rosenberg y Carlos Tanco los moderadores.
De las tres intervenciones la de Ombú fue la más ajustada a la pauta que habían realizado los moderadores, minuciosamente fue respondiendo a las preguntas que se le habían planteado. Fue él quien contextualizó a la caricatura uruguaya, presentando a los “artistas” referentes del género en ambas márgenes del plata. Habló sobre las dificultades que tuvo para encontrar la imagen justa que ilustrara los idas y vueltas de Mujica al momento de aceptar postularse como presidente, el impacto del personaje de Vaimaca Pirú (actual slogan de Ombú), y la cantidad enorme de caricaturistas y dibujantes gráficos que están distribuidos por el mundo.
Hogue desarrolló un relato más anecdotario, la presentación de su muestra en el Subte de Municipal le hizo estar con los tiempos acotados. “La caricatura política es una vacuna, y los caricaturistas somos los enfermeros y como se sabrán dar cuenta los enfermeros sienten como un placer al dar una vacuna. Con la caricatura política pasa lo mismo, tengo en mi mente el recuerdo de dos hermanitos que se están vacunando: uno llora y el otro se ríe. Bueno con los políticos pasa lo mismo”. La caricatura es altamente subjetiva y se ríe el que está del lado de enfrente, que luego pasa a estar en la vereda de enfrente. Por eso dice Hogue: “es una vacuna que compensa”.
¿Pelo de un solo color?
Los dibujos de Hogue hace tiempo que no aparecen en los medios gráficos, como alternativo encontró un nicho en lo audiovisual. Durante la última campaña electoral se desempeñó como dibujante en el estudio de Código País, retratando al entrevistado durante este participaba del programa.
El 25 de octubre cuando el Frente Amplio gana las elecciones internas, a los pocos días el candidato colorado Pedro Bordaberri da su apoyo al Partido Nacional. “A Bordaberri lo había estando pintando de pelo rojo, un poco asociándolo a la imagen de los coloraditos de su campaña, pero ese día me di cuenta que ese pelo no podía ser igual. Hago el dibujo y le pinto la mitad del pelo de rojo y la otra la dejo de blanco. Cuando le entregó el dibujo – en vivo en el programa - , Bordaberri muy sagaz me dice: ‘te olvidaste de pintar una parte del pelo’”, recuerda Hogue.
Caricaturas en situaciones
La diferencia que planteó “Tata” Alcuri entre una caricatura y una caricatura política está dada porque la segunda tiene más en cuenta a las situaciones. Las caras están acompañadas de un gesto, una razón, un contexto. Entonces al hacer un dibujo hay que estar medianamente empapados en el asunto y en la persona para saber cómo dibujarlo. En el caso de los políticos, “Tata” Alcuri señala que esto no ha sido una gran dificultad porque “los políticos son los mismos que desde hace 40 años”.
“Tata” Alcuri se mostró preocupado por la cantidad de caricaturistas políticos que no trabajan en los medios gráficos, talentos que no tienen espacios ya que son muy pocos los lugares que hay para trabajar. Esto lleva es a que se pierda un poco el interés por la formación porque el medio es muy pequeño. “Capaz que alguno se sienta ofendido porque Mafalda es intocable y Quino también, pero me parece absurdo que El País publique una tira que hable de Mareline Monroe o que un chiste de navidad salga un 1º de mayo. Lo mismo pasa con Garfield en Búsqueda. Yo creo que esos pesos se lo pueden dar a un dibujante nuestro para que haga una tira actual”, comentó al respecto Ombú.


En Durazno hay un "caricaturista político" reconocido, muy agudo en sus trazos y en sus apuntes críticos al dibujar.
Su nombre es Carlos Garateguy y realiza las viñetas diarias de "La Ventana de Don Pascual", donde este personaje comenta lo que va pasando.
Pueden ver su obra en www.elacontecer.com.uy