Renace el Mural

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Finalmente, luego de varios años de abandono, fue reinaugurado el mural “Ejercicio Plástico” del artista mexicano David Siqueiros (1896-1974) en el edificio de la Aduana, detrás de la Casa Rosada, en Buenos Aires. Este mural fue pintado durante la visita del muralista y revolucionario mexicano en la década de 1930 y encierra, además de su significación artística, conflictos ideológicos, luchas por el poder y desengaños amorosos entre  personalidades de ambas márgenes del Plata, historias dignas de ser escenificadas[i]. El relato entorno a “Ejercicio Plástico” tiene a varios uruguayos como protagonistas.

En esa visita que Siqueiros hizo a Argentina, conoció a Natalio Botana (Sarandí del Yí, 1888 – Jujuy, 1941), reconocido magnate de la prensa que logró, entre varias de sus hazañas, fundar “Crítica” uno de los diarios de mayor tiraje en Argentina. En este periódico frecuentaban artículos de famosos intelectuales de la época, en su sección cultural Roberto Arlt, Raúl y Enrique González Tuñón, Carlos de la Púa, Alfonsina Storni y Ulyses Petit de Mura deleitaban con sus plumas. Fue en la Revista Multicolor, un suplemento cultural de aproximadamente ocho páginas, en las que debutó el joven Jorge Luis Borges como director.

En medio de esta vorágine cultural y enterado de que Siqueiros estaba en aprietos políticos y económicos, Botana le ofrece escribir en “Crítica” y además le propone la realización de una pintura en el sótano de su mansión Los Granados. El pintor acepta y se instala junto a su esposa, la poetiza uruguaya Blanca Luz Brum, bajo el ala de la familia Botana.

El pintor mejicano necesitó la colaboración Lino Enea Spilimbergo, Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino y el uruguayo Enrique Lázaro para poder completar su obra. Pintan el techo abovedado, las paredes y el piso, en un truco que da la sensación de caja de vidrio sumergida en el mar. El equipo de pintores utiliza por primera vez pistolas de aire cargadas con pintura sintética.

Mientras su marido se dedicaba al oficio del pincel, Blanca Brum vivió un pequeño romance con Natalio Botana, que derivó en el fin de un matrimonio. Tres meses después de haber terminado el trabajo el pintor Sequeiros es expulsado de Argentina por participar en un acto de trabajadores comunistas. Su esposa se queda a vivir en la casa de Botana.

En 1941 el magnate periodista muere en un accidente automovilístico y el imperio se viene abajo. La mansión es ocupada por sucesivos dueños, la esposa de uno de ellos, horrorizada por la pintura que se encontraba en el sótano, la hace frotar con ácido y la tapa con cal.

Años más tarde, Héctor Mendizábal, contrató a una empresa mejicana para rescatar “Ejercicio Plástico”. Durante un año cavan el sótano, quitan la cal, reducen el ancho de las paredes de 60 a 2 cm, la blindan con resina y las cortan en siete trozos. Los trabajos cuestan un millón y medio de dólares. Acosado por las deudas, Mendizábal debe vender la obra en 820 mil dólares a una sociedad anónima uruguaya. El mural fue rescatado en 1989, pero luego quedó abandonado en contenedores al aire libre, en medio de un conflicto judicial sobre su propiedad. En noviembre de 2001, en el contexto de intensas peleas para determinar quién es el dueño de aquel mural, la Cámara de Diputados de Argentina declaró por ley Monumento Histórico Nacional.

Esta semana la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, junto a su par de México, Felipe Calderón dejaron reinaugurada en el edificio que albergará al Museo de Arte Político, la obra “Ejercicio plástico”, una obra que según se dice fue imaginada para un mundo abierto y no el cerrado de un sótano.

 


[i] La historia del mural fue llevada al cine en el documental "Los próximos pasados", de la argentina Lorena Muñoz, de 2006, y en "El mural", de Héctor Olivera, estrenada este año en Argentina.

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