Si te la cruzás en la calle lo primero que ves es su pelo. Rojo. De verdad rojo. Para encontrarla se puede ir hasta la calle Mercedes, a media cuadra de La Tortuguita. Ahí cuando se abre la puerta uno puede confundirse. La Escuela Municipal de Arte Dramático (emad) puede parecer una sucursal de la caja de jubilaciones y no es una ilusión óptica. Ese edificio tiene un uso compartido entre la emad y los jubilados de la Confederación General de las Clases Pasivas que ocupan el cuarto piso. El hall es compartido. Ahora vacaciones. No hay alumnos y se está preparando la prueba de ingreso a la que muchos le tienen tanto miedo.
