¿De quién es el Polonio?
| Terminal en construcción en Cabo Polonio |
El decreto que incluyó al Cabo Polonio en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (snap) regula todas las actividades que se realicen en la zona. Señala lo que está permitido y lo que no. Al leerlo parece claro que sus terrenos no le serían útiles al Instituto Nacional de Colonización (inc). El intendente de Rocha, Artigas Barrios, lo dijo la semana pasada al Semanario Brecha: “creo que los incluyeron ahí –en referencia a los padrones del Polonio destinados al inc– por un error de redacción”.
El coordinador del proyecto snap, Guillermo Scarlato, aseguró que esas tierras no pueden ser ofertadas porque “con ese marco no van a tener compradores, salvo que existieran mecenas o gente que las quiera comprar con fines de conservación”. En las áreas incluidas en el snap (en estos momentos además del Polonio, el Valle del Lunarejo y la Quebrada de los Cuervos) la mayor parte de los predios son de privados y se trabaja en coordinación para hacer una producción responsable. Pero como lo señalara la ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (mvotma), se debe ir hacia una política en la que el cuidado del ambiente sea compatible con el desarrollo productivo, pero el caso del Polonio “no es el mejor ejemplo”.
Desde que en diciembre de 2010 el proyecto de ley que traspasa los terrenos del Polonio del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (mgap) al inc ingresó a la Cámara de Diputados, cada vez que el director del inc, Andrés Berterreche, fue consultado sobre el destino de estos predios, aseguró que se ajustaría a lo dispuesto por el snap. En estas últimas semanas varios medios de comunicación volvieron a hacerle la misma consulta y su respuesta fue la misma. Sin embargo, pese a las repetidas declaraciones, el rumor de que los padrones del Polonio serían vendidos a turistas extranjeros para que construyeran sus casas de veraneo puso a la opinión pública en alerta.
Antes de que se hicieran las primeras audiencias públicas que derivaron en la inclusión del Cabo Polonio dentro del snap, a mediados de 2009, hubo una resistencia muy fuerte por parte de la comunidad que habita la zona para que el balneario, a esta altura rodeado de cierta aureola mítica, no cambiara su perfil por la edificación de casas de turistas extranjeros de alto poder adquisitivo. Los propietarios de la zona temían que esto llevara a la destrucción masiva de sus “ranchos” (aunque en algunos casos hoy ya son importantes construcciones). El gobierno intentó expropiar algunos terrenos, pero luego de una serie de complicaciones desistió. Finalmente se decidió prohibir la construcción de casas y regular las modificaciones de las ya existentes.
Hoy, de los cuatro padrones donde se asientan las construcciones del Cabo Polonio (que según el censo de 2004 son unas 458 viviendas), tres son de propiedad privada y uno es fiscal, administrado en conjunto por el mgap y el Ministerio de Defensa Nacional (mdn). En un caso, la titularidad de la tierra corresponde a una sociedad anónima que integran los propietarios de las casas que en ella se asientan y otros socios sin construcciones. En los demás, las viviendas están localizadas en predios de otros privados o del Estado. En todos los casos las construcciones de particulares tienen carácter irregular.
En el resto del área el 60 por ciento es de privados. Las tierras del Estado mayormente están bajo la administración del mgap, aunque también la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) tiene jurisdicción sobre algunas zonas, y el predio donde está el faro depende del mdn. Unas 1.132 hectáreas del área están ocupadas por plantaciones forestales, correspondientes a la llamada Reserva Forestal de Cabo Polonio, y el resto es tierra ociosa.
REGULARIZAR. El Cabo Polonio fue la tercera área que se integró formalmente al snap. A partir de su incorporación se comenzó a elaborar un plan de manejo que dará forma concreta a las principales acciones que establece el decreto de ingreso y regulará el cumplimiento de los objetivos en un tiempo determinado. Se estima que a fines de este año el documento estará terminado.
Su objetivo es recuperar los principales valores del área: el sistema dunar, los montes naturales y las aguadas. Además se pretende regularizar los sectores en donde va a ser posible la ocupación residencial o de servicios para el turismo, y bajo qué condiciones debe hacerse el tránsito desde y hacia el lugar.
Las medidas para controlar los efectos de la forestación también van a estar establecidos dentro del plan de manejo. En los años sesenta se concretó la forestación de la llamada “cortina de Vialidad”, realizada por ese servicio del entonces Ministerio de Obras Públicas, plantación que tenía por objeto albergar un camino de acceso al Cabo Polonio. Esa cortina, que por su ubicación y características resultó de gran impacto sobre la dinámica del sistema dunar, fue eliminada en la década del 90. De todas maneras la capacidad invasiva del pino hace que nuevamente sea necesaria la deforestación de algunas zonas. Para Guillermo Scarlato sería importante trabajar con el inc para que algunos colonos se encargaran de esa tarea y lograr así un doble propósito: recuperar el espacio dunar y habilitar cierta actividad forestal.
El plan de manejo pretende regularizar la situación de los pobladores de la zona. En este sentido se están llevando a cabo una serie de reuniones con ellos para encontrar una salida y formalizar sus situaciones. Hoy en el Cabo Polonio viven unas 70 personas que se dedican a la pesca, la fabricación y venta de artesanías o el alquiler de los ranchos. La mayoría son ocupantes ilegales cuyos ingresos se ven notoriamente incrementados en la época estival, cuando llegan más de 1.500 turistas diarios. La Intendencia de Rocha proporciona el servicio de recolección de basura y limpieza, y el mvotma el de guardaparques, pero los propietarios de los ranchos no pagan ningún tipo de impuesto. Para el diputado por Rocha Aníbal Pereyra, la situación del Polonio se ha regularizado bastante en comparación con años anteriores. “Hay un mayor control a través del Sistema de Guardaparques. Hace tres o cuatro años, en una noche la gente entraba los materiales y te hacían una casa. Ahora esto ya no sucede”, asegura Pereyra. La situación irregular de estos predios preocupa a la comuna rochense. “Si no tenemos fuerza jurídica o política para desalojarlos, lo mejor sería venderles el predio –aseguró Barrios–; que paguen bien, que paguen lo que vale, y que luego tributen. No puede ser que gente de zonas deprimidas del departamento pague tributos para sostener los servicios que hay que darle a gente que está usufructuando algo que no es suyo, es de todos.” Por su parte, Pereyra señaló que para de-salojar a estas personas el Estado debe pagarles por las mejoras realizadas, y esto va a ser complejo. Por lo tanto sugirió que sólo se permita la venta de terrenos en la zona donde está la mayoría de las edificaciones de Cabo Polonio.
Finalmente, Pereyra señaló que los ciudadanos de Rocha no tienen por qué seguir manteniendo a los “propietarios-ocupantes” de Cabo Polonio, cuando en realidad éstos “no son ningunos pobres que necesitan tierras, sino que en su mayoría, esos ranchos pertenecen a personas que tienen dinero”.
Nueva terminal de pasajeros
Hace tres meses comenzaron las obras de la Puerta del Polonio, una terminal de pasajeros a la entrada del cabo. Esta infraestructura cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (bid) y pretende ser un lugar más adecuado para recibir a los turistas. Allí pueden comprar los tiques para el ingreso e informarse de las opciones que tienen dentro del área. Además, este año comenzarán las obras de una terminal dentro del Cabo Polonio para los mismos transportes tradicionales que hoy llevan a los turistas. “Se trata de una infraestructura adecuada a las condiciones del área, que pretende no generar conflictos con el futuro plan de manejo”, aseguró Scarlato.
Artículo publicado el viernes 17 de junio de 2011 en el Semanario Brecha.
